por que será que las culpas nos rondan? yo creo que es herencia de la educación religiosa que recibimos... todo el tiempo con miedo de estar haciendo algo que sea "pecado"....
Bueno esto no tiene que ver con el pecado o la religión pero si con la culpa. El asunto es: debo matricular o no a Adelaida y Jacobo el próximo semestre en el jardín?
- Debería ser coherente con lo que hago, y con este fin terminar con el proceso de desescolarizar a mis hijos que comencé hace un año. Y me siento CULPABLE si prefiero pensar que las mañanas son más tranquilas cuando los chiquitos van al jardín... hay menos peleas (obvio, hay menos niños en la casa) y además Jacobo me quiere para él solo y Adelaida me quiere de "recreadora" y espera que todo el día le indique qué hacer... aggghhh!! a veces quiero salir corriendo y luego me siento CULPABLE por sentirme así.
- Si la plata no me alcanza para el mercado y la ropa, no es absurdo estar asumiendo un gasto de mensualidad y transporte, uniformes, etc, que implica tenerlos en un jardín? Pero es que Adelaida quiere tanto a sus amigos y a sus profesoras que me siento CULPABLE por querer quitarle eso para aligerarnos un poco la carga económica.
- Y Jacobo se pone tan feliz cuando llega la ruta a recogerlos en la mañana... pero llega tan cansado que todos pasamos una tarde terrible cuando no logra dormir una siesta... doble CULPA: CULPA por estarlo sometiendo a la tortura de un viaje de más de una hora del jardín a la casa, y CULPA por querer quitarle algo que le produce tanta alegría.
Muchas de estas culpas ya las habíamos superado durante el prceso de sacar a Maria Alejandra y Juan José del colegio y a pesar de que siento que esta es la mejor forma de educar a los hijos y veo los beneficios todos los días en ellos, siempre las culpas nos asechan, y me cogieron con las defensas bajitas.
ya les contaré que decidimos, todavía no lo hemos hablado mucho con Martín y yo aqui sólo escribo lo que yo siento y pienso... hablo por mí y nada más.
El calentamiento global, el cambio climático, el alza en los alimentos... todos son temas que preocupan y que nos estan llamando a gritos a hacer cambios en nuestro estilo de vida.
Reciclaje.
Afortunadamente los niños ya tiene grabado en su "sistema" la necesidad de reciclar, (reducir, reusar, reciclar, dicen los amigos de "Bob el Constructor") pero los adultos todavía lo ven como una complicación innecesaria... eso de tener que separar las basuras en canecas diferentes, tener que lavar los envases plásticos antes de botarlos... que pereza, eso a quien le sirve? Todavía son muchos los que piensan así.
Compostaje.
Es parte del proceso de las basuras y si se logra aprovechar de esta manera todos los residuos orgánicos de nuestras cocinas, lo que estaríamos "botando" se reduciría a más de la mitad de la cantidad actual. Hay muchas formas de hacer compost, incluso se puede en un apartamento utilizando un recipiente especial. Más adelante me extenderé más al respecto.
Agricultura orgánica.
Algo que me ha estado dando vueltas en la cabeza hace mucho tiempo es la necesidad de comenzar a cultivar nuestros propios alimentos de manera orgánica y respetuosa con el ambiente. No es fácil y requeriría un esfuerzo adicional dentro de nuestras atareadas vidas, pero cuántos beneficios nos traería!!
-Alimentos más saludables para todos. ( y de mejor sabor!!)
-Nos ahorramos unos pesitos en el mercado
-El contacto con la tierra nos llena de energía y nos concientiza del proceso para conseguir los alimentos y el privilegio de sembrar y cosechar.
- Ser de alguna manera autosuficientes, al menos en algún aspecto de nuestras vidas.
Lo ideal sería no sólo cultivar, sino tener una granja completa autosostenible: cultivos, gallinas, vacas, ovejas... demasiado utópico para nuestra vida urbana?
Descubrí esta semana en un programa de Discovery que en algunos países que nos llevan ventaja en estos temas existe una figura llamada CSA (Community Supported Agriculture). Una especie de granjas manejadas y aprovechadas en comunidad. Aqui algunos links que estuve mirando:
http://www.nal.usda.gov/afsic/pubs/csa/csa.shtml
http://www.umassvegetable.org/food_farming_systems/csa/index.html
Ahí les dejo mis inquietudes, espero que logren inquietar a alguien más.
Esta fue una semana... eh... movida?, difícil?.... diferente, digamos. El súper plan del lunes de biblioteca con los chiquitos y con almuerzo-picnic (el cual madrugamos a preparar) se frustró por un pequeño detalle que ignorábamos: los lunes festivos la bilioteca Virgilio Barco no abre (ahí les dejo el dato). Qué hacemos? entramos al parque Simón Bolívar? no, el clima está terrible, amenza lluvia y los chiquitos no están bien todavía. Visitemos a la tía Nael!! ... no estaba. En fin, media vuelta y a la casa.
El martes es nuestro día rutinario de biblioteca, pero acordamos que cuando el lunes fuera festivo, la clase de natación que es ese día se pasa para el martes. .... No hubo clase =( por tanta lluvia del fin de semana la piscina estaba fuera de servicio. Los chiquitos no tenían clase, pues el jardín estaba de trasteo. Niños, se acabó el recreo, a trabajar!! matemáticas, sopas de letras y crucigramas con palabras relacionadas al tema que estamos estudiando. Clase de Juanjo por la tarde. Llevarlo. Recogerlo.
El miércoles fuimos a conocer la nueva sede del jardín, muy linda, más campestre, los niños van a disfrutar mucho del contacto con patos, perros y gallinas. Nos quedó tiempo en la mañana para trabajar un poquito, no con tanto ánimo como ayer. Clase de Juanjo por la tarde. Llevarlo. Recogerlo.
Jueves, día sin clases para Mariale y Juanjo. Mamá deprimida, agotada, angustiada... escondida para que los chiquitos no me agobien por al menos diez minutos. Necesito recargarme, sólo dar y dar y dar... no es saludable por mucho que adore a mi familia. Nota de Mariale por la ventana: "Mami, no llores, te quiero mucho". A pesar de todos mis temores parece que logramos criar a una linda personita.
Alquilamos películas, hicimos crispetas. Mariale y Juanjo armaron la carpa en el estudio para quedarse hasta tarde viendo las películas en el computador.
Viernes, tranquilo!!! apereció la recarga por donde no lo esperaba. Juan José decidió renunciar a su clase de guitarra y Martín me sugirió que la tomara yo. Rico!! no tocaba hace como quince años, ya se me había olvidado que me gustaba cantar, no sólo para calmar a los niños sino por el gusto de hacerlo. El profesor me dijo que soy muy musical... si, ya lo sabía, que entono fácil... si, ya lo sabía, que soy muy pila... si, ya lo sabía!!! DOSIS DE AUTOESTIMA!!!!!
De estudio poco... pero más que la semana pasada. Espero que la próxima logremos aumentar un poquito más.
Aprendizaje mucho, todos los días, eso no lo dudo ni por un momento.
A ver cómo nos va en este puente.
Fin de semana largo, muuuy largo con tanta lluvia, y los chiquitos enfermos sin poder salir de la casa.
Este viernes Adelaida nos estrenó con el primer dolor de oído de nuestros casi once años de paternidad... terrible. Es muy duro ver a una personita tan fuerte y resuelta en una situación de tal fragilidad. Benditos sean los odiados antibióticos cuando de otitis se trata.
El sábado fue de Jacobo, muy decaído, muy consentido, lo bueno: durmió casi todo el día. Con él casi ninguna gripa pasa de esto... a pesar de lo mal que come (a mi parecer), es extrañamente resistente a los virus.
Hoy, domigo de calma, normal, las mismas peleas de casi todos los días... mucha lluvia... chimenea y masmelos. Juan José estuvo jugando desde temprano a ser diseñador de juegos para computador con ese entusiasmo que el se reserva para muy pocas cosas. Hace mucho tiempo no lo veía incluir en sus juegos algo parecido a "cuando sea grande quiero ser..." pues no parece estar muy definido en sus intereses al respecto. Es lindo verlo cuando está así de encarretado.
Mañana, lunes festivo, planeamos ir a la biblioteca Virgilio Barco; casi nunca vamos con los cuatro niños, pero cuando van, todos se divierten como enanos. Ojalá el clima nos ayude, pues el plan es con almuerzo (picinic) incluido.
Hasta ahora poco o nada he hablado sobre nuestro homeschool... ya tendre tiempo de organizar mis ideas y ponerlas por escrito.
Hoy fuimos a Bogotá Martín, Adelaida y yo. Salimos de Cajicá a las 9 AM, después de un trayecto de una hora llegamos a la casa de mi hermana a recoger mi nuevo celular... ya era justo el cambio!! Adelaida, como era de esperarse preguntó mas o menos diez veces si faltaba mucho para llegar, pero como siempre, una absoluta princesa.
Pocas ocasiones como los viajes a Bogotá para pasar un tiempo moderadamente largo con Martín, charlando de cualquier cosa..., algo difícil de lograr en la casa.
Luego a la óptica de los niños a escoger gafas nuevas para Adelaida. Llegó con la idea de las gafas azules, pero al medírselas no le gustaron. Después de mas o menos 25 pares, que luego se redujeron a 8, la elección no me sorprendió: unas gafas de marco vinotinto arriba y transparente en la parte de abajo... lo más parecido a mis gafas que pudo conseguir. Divina!!!Las favoritas de la mamá.
Siguiente parada: dejarme en mi cita odontológica y Adelaida acompañó a Martin a una reunión. Según lo que me contaron, el cliente no llegó, la cita la aplazaron, y ellos se dedicaron a caminar por la 95, muy elegantes en la Terrine, y luego helado en restaurante frances!!! (ahí era el punto de encuentro de la reunión).Las elegidas.
Salí de mi cita, recogí a Adelaida (Martín se quedó en su reunión), y ahora camino a la Santa Fé al control de Adelaida con la dermatóloga. Allá feliz y sonriente, la mejor paciente como siempre, salió con el regalo de navidad que le tenían guardado: una bebé de esas que hasta roncan (en serio ronca) un libro de colorear y unos colores, lo máximo!!!
Finalmente después de trancones, aguacero y angelito dormido, llegamos a la casa.
Definitivamente podría pasar todo el día sólo con la compáñía de mi Lalis y nunca sería ni aburrido ni desesperante. Es la mejor compañía, espero que siempre sea asi.Como hasta ahora nadie, más que yo, conoce la existencia de este blog, puedo utilizarlo de desahogo y poner por escrito las cosas que no me atrevo a decir para tratar de organizarlas.
Me angustia no poder con todo, no poder tener mi casa tan ordenada como debería, no lograr que la plata me alcance, no alimentar a mis hijos de la manera natural y balanceada que debería, no poder apaciguar las pataletas de Jacobo cuando llega del jardín, no lograr que mis hijos se quieran, ser respeten y se traten bien.
A veces siento que todo se me sale de las manos y veo a los chiquitos enfermos y pienso que es un reflejo de mi estrés, y los no tan chiquitos me piden tanto que no les puedo dar... y siento que les estoy dejando pasar la vida sin tenerlos satisfechos, que los estoy dejando crecer con un sentimiento de carencia que un niño de esa edad no debería tener.
Pero también pienso que no debería sentirme tan culpable, que tienen más de lo que muchos otros ni siquiera imaginan. Que tiene unos papás que los adoran, los respetan, y dan la vida por ellos. Tienen una gran familia que aunque pueda parecerles ahora una incomodidad, les da muchos momentos de alegría que para ellos son tan normales que ni siquiera los notan. Cómo les enseño a fijarse en lo bueno que tienen y no en lo que les hace falta?
Al ver las dificultades económicas que parecen ensañadas contra nosotros, me pregunto si no será muy egoista de mi parte quedarme en la casa, con mis hijos, en lugar de mandarlos al colegio y buscar un trabajo? Entonces trato de convencerme que debería sentirme orgullosa por lo que estoy haciendo, dedicarme a ellos 25 horas al día, tenerlos conmigo en la seguridad de nuestra casa, con la libertad que les da el olvidarse del colegio.
Y es que por encima de los difíciles momentos cotidianos, son más las cosas que rescatar y muchas son producto de este estilo de vida que después de casi un año todavía es nuevo para nosotros.
Creo que al final y después de tantas quejas el balance es positivo. Estamos haciendo las cosas bien, aunque tener tranquilidad económica ayudaría mucho a tranquilizarme en los demás aspectos. Será seguir leyendo El Secreto, a ver si me convezo de cambiar mi forma de pensar a una más optimista... es dificil después de tantos años duros.